Viajar con toda la familia es una de las mejores experiencias para los niños, incluso si son muy pequeños. Pero, para los padres esta aventura puede convertirse en todo menos en unas vacaciones relajantes, ya que los niños, especialmente los bebés, demandan ciertos cuidados que muchas veces le quitan la gracia al viaje. 
 
De todas las precauciones que los padres deben tomar cuando viajan con sus hijos, el tiempo en el avión es una de las que más preguntas genera y, en definitiva, la que más preocupa a los padres, expertos o primerizos. 
 
Y aunque sabemos que no hay una receta mágica para que el viaje en avión con tu bebé sea perfecto, hoy en Viajala vamos a compartir algunos trucos que con seguridad te van a ayudar a acercarte bastante. 
 

1- Tener muy en cuenta la reglamentación de las aerolíneas

Lo primero que debes saber es que los bebés de menos de 2 años no ocupan asiento ni pagan pasaje, y deben viajar en el regazo de uno de los padres. Así mismo para que tu bebé pueda abordar el avión debe tener mínimo 2 meses de vida. Si tiene 1 mes y medio por más que discutas con el personal de la aerolínea no te van a permitir abordar. 
 
 
Por otro lado, si el viaje es internacional el bebé debe ir acompañado mínimo por uno de sus padres o por su tutor legal. Si solo viaja uno de los padres, debe presentar una carta firmada y autenticada del otro autorizando el viaje. Sin este documento tampoco te van a dejar abordar el avión, así que mejor prepáralo con suficiente anticipación. Así mismo, no olvides portar el pasaporte del bebé y tenerlo al día antes de llegar al aeropuerto. 

2- Elegir el vuelo y el asiento sabiamente

  • Si tienes un vuelo internacional, evita las conexiones cortas para que no tengas que correr de un lado al otro por el aeropuerto con un bebé a cuestas. Así mismo trata de que el vuelo salga en la noche, así el bebé dormirá la mayor parte del tiempo. De igual manera, si el vuelo es corto, trata de que sea a la hora de la siesta.  

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  • Por lo general los aviones tienen unos asientos especiales para pasajeros con bebés. Estos asientos tienen una especie de cuna para que sea más fácil cargarlo y cambiarlo. Si tu bebé necesita una cuna, debes reservar con anticipación estos asientos especiales, ya que son limitados. Lo mejor es hacerlo durante el web check in o llegar temprano al aeropuerto para que en el counter te asignen el asiento. 
  • Si tu bebé ya no cabe en la cuna porque supera los 10 kilos permitidos para esto, elige un asiento en el pasillo o dile a la persona del counter que te lo asigne. De esta manera podrás pararte, ya sea al baño o a pasear un poco al bebé, de manera más fácil y rápida. 
  • Si viajas con un cochecito para tu bebé, debes entregarlo al personal de la aerolínea antes de abordar el avión. Ellos lo guardarán en la bodega y cuando hayas llegado al destino te lo devolverán inmediatamente. 
 
Tip viajero: Si viajan ambos padres, y el avión es de filas con 3 asientos, una buena idea es reservar los del pasillo y de la ventana. De esta manera hay más posibilidades de que cuando despegue el avión el asiento de en medio continúe vacío. Si este es el caso, podrán pedirle muy amablemente al personal de la aerolínea que les permita sentar al bebé en ese lugar. 

3- Tener las necesidades básicas cubiertas

No importa si es un vuelo largo o un vuelo corto, es importante que las necesidades básicas de tu bebé estén cubiertas. Así que asegúrate de empacar en tu maleta de mano suficientes pañales, toallitas húmedas, cremitas, teteros, compotas y demás. De esta manera, podrás atender fácilmente a tu bebé cuando lo requiera.
 
 
Las aerolínea permiten que ingreses cierta cantidad de leche en polvo, pero no permiten que ingreses agua, así que esta la vas a tener que comprar dentro de la cabina. 
  • Cambio de pañal

Esta es una de las partes más complicadas de los viajes en avión. Si no tienes una silla especial para bebés sino que estás ubicado en un asiento normal, vas a tener que ir al baño para cambiar a tu bebé. El problema con esto es que el espacio es muy pequeño así que no será la experiencia más cómoda. Si viajan los dos padres, sería ideal que trabajen en equipo, así mientras uno está adentro cambiando al bebé, el otro está afuera alcanzando los pañales, la toallitas y todo lo demás. Si solo viaja uno de los padres, entonces tienes que practicar tu sonrisa más amable para pedirle ayuda al personal de la aerolínea con esta tarea. 
 
Tip viajero: Cambia a tu bebé antes de abordar. Esto no garantizará que no tengas que cambiar después, pero con seguridad te va a ahorrar mucho tiempo entre un cambio y el otro. 

4- Llevar buen material de entretenimiento

Uno de los peores temores de los padres que viajan con niños pequeños en avión, es que por cualquier razón el bebé haga una rabieta o se ponga a llorar de manera descontrolada incomodando a los demás pasajeros. Lo primero que debes hacer es despreocurparte. Estás viajando con un bebé y con seguridad los demás pasajeros entenderán que esto no es nada fácil, así que olvida el qué dirán. 
 
 
Lo segundo es asegurarte de tener todo lo necesario a la mano para intentar entretener a tu bebé. Y aunque los bebés se entretienen con cualquier cosa, igual empaca su juguete favorito, algunos juegos con luces y sonidos, su mantita y demás cosas que sepas que lo entretienen. El truco de los vídeos funciona muy bien, pero guárdalo para cuando ya hayan pasado mucho tiempo en el avión. 

5- Ármate de paciencia 

Si abordas el avión estresado por lo que pueda pasar en el viaje, tu bebé lo va a sentir y puede que esto empeore las cosas. No te preocupes si los demás pasajeros se sienten incómodos, como lo dijimos antes, estás viajando con un bebé y esto no es una tarea fácil. Vas a necesitar una buena dosis de paciencia para poder entretener a tu bebé porque es muy difícil que se queden quietos todo el tiempo. Lo más importante es que conozcas bien a tu bebé, lo que le gusta, lo que no le gusta, cómo se entretiene y cuándo es la hora de dormir. De esta manera vas a estar preparado y sabrás cómo reaccionar estando a bordo.